Erotismo y Pornografía.
El erotismo y la pornografía, lejos de ser términos diferentes,
son complementarios. La posibles diferencia entre uno y otro es más etimológica
y cultural que cualquier otra cosa. Erotismo viene de "Eros" y significa
"deseo amoroso" o "amor sensual", pornografía viene
del griego "pornographie" y está ligado a la prostitución.
El erotismo es por tanto sensualidad, no estando ligado al acto sexual directamente,
pero sí a todo lo que engloba la sexualidad. La pornografía serían
las imágenes, sonidos, objetos..., que denotan el sexo en sí.
El ser humano estimula su impulso sexual a través del erotismo. El impulso
sexual está ligado a la fantasía, que es el componente esencial
del acto sexual, en el erotismo, es estimulado el lado más psíquico
y cada uno.
En la pornografía son estimuladas las figuras de la imaginación,
a través de fotos, imágenes, palabras, sonidos..., todo lo que
pueda avivar la fantasía para estimular la masturbación o para
el acto sexual propiamente dicho.
Es la cultura la que acaba diferenciando estos dos términos. Por un
lado, tenemos el erotismo que cuenta con aspectos más implícitos,
apasionados, con cierto componente artístico. Por otro, tenemos la pornografía,
que posee contenidos más asociados al lado explícito del sexo,
de relación genital sin compromiso, pasión....
Esta diferenciación es bastante reciente y varía según
la cultura, época y medio ambiente en que se vive.
Algunos autores diferencian erotismo y pornografía en términos
artísticos, el primero sería la expresión más bella
del arte, con cuerpos desnudos o en situaciones que denoten sexo, pero sin ser
explícito. El segundo sería el sexo cotidiano, aquello que se
puede comprar en sex shops o kioscos de revistas, para estos autores la pornografía
sería la banalización del sexo.
El erotismo es esencial para el placer, está intrínseco en cada
uno, mientras que la pornografía es un accesorio o recurso sexual utilizado
para obtener placer.
Sin erotismo, no hay placer, pero sin pornografía, el placer sexual
se da..
Esta puede ser una diferencia, en términos psicológicos, de los
dos términos. Una diferencia que no margina, que no oprime. La sociedad,
en conjunto, considera la pornografía como algo feo y sucio, hecha para
las personas de bajo nivel cultural. Muchos creen que la sexualidad no escoge
nivel ni jerarquía y todos tenemos derecho a fantasear, independientemente
de nuestro papel en la sociedad.
La pornografía puede ser muy necesaria en la vida de algunas personas
que tienen dificultades de fantasear el acto sexual. Otras, en determinadas
épocas de su vida sexual, pueden echar mano de la pornografía
para sus relaciones sexuales. Hay personas que nunca sentirán ganas de
probar tal cosa, depende de cada uno y de cómo cada cual percibe la pornografía.
Todo ser humano es erótico, pero no todo es pornográfico. El
erotismo está en todos desde los primeros años de la vida. La
pornografía puede ser requerida o no a lo largo de nuestra vida sexual,
cada uno necesita saber lo que le satisface o no y servirse de objetos pornográficos
puede ser, solamente, una forma de obtener más placer.