Porno Y Orina.
En lo que concierne al sexo, podemos ver un montón de cosas que muchas
veces pueden dejarnos realmente sorprendidos. Las personas son diferentes unas
de otras en todos los aspectos humanos, y partiendo del hechos de que el sexo
forma parte de nuestro día a día, no debe parecernos extraño
que a cada uno le guste un distinto tipo de sexo, prácticas, preferencias
y gustos.
Existen algunas personas que simplemente niegan que el sexo es algo común
y natural, estas acostumbran a encarar el sexo como una forma reproductiva de
demostrar amor.
Existen otras personas capaces de hacer sexo como una forma de entretenimiento
(estas deben de tener mucho cuidado), también están las que no
relacionan, de modo alguno, amor y sexo...
Dejando de lado la esfera de la teoría del sexo, sería bueno
abordar sus prácticas y algunas formas no tan usuales de hacer sexo,
porque algunas veces las personas juzgan y ponen título a las cosas,
sin tener un mínimo conocimiento de cómo realmente son.
Existen formas de hacer sexo que parecen muy bizarras, como la coprofilia y
la urofília, también conocidas como ducha marrón y ducha
dorada. La coprofilia es, como el nombre indica, una parafilia (disfunción
sexual), es la práctica de hacer sexo envuelto en excrementos humanos.
La mayoría de las veces, el dominado o "esclavo" es el que
tiene los excrementos de su "jefe" en el cuerpo, a algunas personas
les gusta incluso comerse las heces en señal de respeto. Lo mismo pasa
con la urofilia, que es lo mismo que lo citado anteriormente, pero envolviéndose
en orina. La mayoría de las veces, los adoradores del sexo extremo no
revelan sus identidades por sentimientos de culpa y vergüenza.
Algunos nunca llegarán a hacer las cosas descritas, simplemente tienen
deseos de hacerlo, pero no lo hacen porque en este tipo de prácticas
tan secretas y extrañas, es muy difícil encontrar a alguien que
comparta su fetiche.
La mayoría de las personas creen que la orina y las heces sólo
tienen la misión de descargar el cuerpo, las cosas arriba citadas no
son cosas que usted, de pronto, un día piense: "me gustaría
defecar en el pecho de mi pareja", pasa naturalmente, pero la posibilidad
de encontrar a alguien dispuesto a tal tipo de prácticas, es prácticamente
nula.