¿ Qué es la pornografía?
Pienso que es más fácil reconocer la pornografía
que definirla propiamente, siguiendo lo que dicen algunos
diccionarios, la pornografía se refiere al estudio
de la prostitución, a los coleccionistas de gravados
o pinturas obscenas, caracterizando todo lo que hiere al
pudor, como publicaciones, películas..., que presentan
obscenidades e indecencia. En otras palabras, cualquier
cosa que se haga para tratar al sexo de manera burda. Estamos
hablando entonces de material pornográfico, que es
justamente aquel que describe o relata actos o episodios
obscenos o inmorales. Lo que ocurre hoy, es que los conceptos
de las palabras "obscenos" e "inmorales",
son muy subjetivos.
Históricamente hablando, el concepto pornografía ha sido
muy manipulado en toda su trayectoria y se ha modelado por
la imprecisión y la ambigüedad. En el siglo XIX, eran considerados
pornográficas todos los textos que estuviesen escritos con
el único propósito de corromper la moral de los jóvenes
y con contenido capaz de chocar con los sentimientos de
decencia de cualquier mente equilibrada. Las legislaciones
de la época provocaban tal ambigüedad, que pretendía interferir
de forma clara y efectiva sobre la conducta de los individuos.
¿ y sobre las intenciones de un autor al producir determinada
obra? ¿cómo se podía probar cual era el propósito? ¿Sería
para corromper la moral de los jóvenes?. Pero los legisladores
no estaban preocupados con las intenciones del autor y sí
con los efectos que sus obras pudieran producir. El hecho
es, que en esa época eran considerados pornográficos todos
los tipos de arte que fuesen "chocantes" en relación a la
moral victoriana, que de una manera u otra era mantenida,
a duras penas, por los defensores de una sociedad austera
y decadente. Siendo así, muchas obras eran censuradas.
Las cosas no han madurado mucho hasta hoy, pues cien años
después todavía estamos regidos por leyes subjetivas que
nos inculcan la idea de la ambigüedad, que pueden demarcar
los límites de nuestra conducta, pero no controlan y no
actúan contra la osadía de nuestros deseos.
Sabemos que el concepto de pornografía es variable, de
acuerdo con el contexto en que se inserte y es imposible
articular todas las variables de ese concepto en una sola
definición, volviéndose entonces bastante delicado y una
tarea un tanto difícil de definir de manera rigurosa.
La etimología de la palabra pornografía enfatiza todo un
aspecto comercial, que acabó trasformándose en un objetivo
prioritario después de la industrialización. La palabra
viene del griego "pornos": prostituta y "grafos": escribir.
El término pornografía designa la escritura de la prostitución,
esto es, según el diccionario de Aurelio Buarque de Holanda,
La escritura que envuelve el " comercio de amor sexual ".
La palabra pornos se deriva del verbo pernemi, que significa
vender. De ahí la venta o comercio de ese material.
La pornografía se ha hecho muy popular en el mundo actual,
es muy grande el número de ventas de revistas y películas
de cuño pornográfico, reflejando con eso la gran demanda
y hasta el acceso facilitado, pues existen otras formas
como son los canales de televisión por cable con sistema
de pago, CD- Rom´s, exposiciones de arte eróticas, por no
hablar de Internet.
El uso de material pornográfico está muy asociado a las
fantasías sexuales de cada individuo, y lo hace una gran
mayoría como estímulo para el acto sexual, sea realizado
en solitario o no.
Es curioso saber cómo los hombres y mujeres ven y sienten
la pornografía, de modo general, los hombres presentan un
erotismo que enfatiza, sobre todo, el sentido visual, a
ellos les gusta ver ciertas partes del cuerpo de la mujer,
dado el gran número de revistas dedicadas al desnudo. La
mujer alimenta sus fantasías con un sentido más táctil,
siendo la piel una zona erótica de carga muy fuerte.
El hombre puede obtener fácilmente la excitación a través
de la visualización, a través de fotos y de literatura erótica
y también con la sucesión continua de actos sexuales, sin
necesidad de una historia y sin continuidad.
Algunas personas todavía no se sienten a gusto con el material
pornográfico y terminan sintiéndose constreñidas y expuestas
al mismo por parte de sus parejas, pero no hay nada que
un buen diálogo no arregle.
Es importante resaltar también, que no existe un material
erótico específico para hombres y mujeres, es la persona
la que va a saber seleccionar lo que va a accionar su líbido,
de acuerdo con su opción sexual.
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